¿Por qué aumentan las crisis de pareja después de las vacaciones?

Volvemos a las ondas después de vacaciones con un tema inevitable en estas fechas. La mayoría de las crisis de pareja se producen después de las vacaciones de verano.

De las 120.000 demandas de disolución matrimonial 1 de cada 3 se producen en septiembre, a la vuelta de vacaciones de verano.

 

¿Por qué aumentan las crisis de pareja después de las vacaciones?

1.-Por las expectativas
Llevamos todo el año esperando las vacaciones y llegamos con expectativas muy altas.
Pensamos que vamos a pasar súper aventuras. Además, es probable que esas expectativas no sean compartidas.

 

2.-Compartimos mucha cantidad de tiempo

Cuando estamos trabajando, realmente nos vemos muy poca cantidad de tiempo, pero durante las vacaciones, generalmente eso cambia. La falta del tiempo en común oculta los problemas.
Aparecen los problemas de comunicación y los conflictos.

 

Además, Septiembre es un mes de cambios
¿Cómo lo prevenimos?

1.-Compartiendo la ilusión
Decía Punset en El viaje a la felicidad (2005) que gran parte de la felicidad es la anticipación de ese momento feliz.

El verano es un momento perfecto para trabajar la ilusión y la magia de la relación. Parece muy difícil cuando pensamos en parejas de larga duración, pero es fundamental para que la relación no caiga en la monotonía y en la rutina.

 

¿Y cómo construyo con ilusión mi relación de pareja y combato la rutina en la relación?

TDC: Tiempo de calidad. Compartir sueños, deseos, planes presentes y futuros juntos.
Dedicar tiempo a escuchar y entender qué es lo que piensa y siente la otra persona.
Demostraciones de amor:

Hay que seguir expresando los sentimientos de amor, cariño y gratitud que se le tiene a la pareja.

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Mejorar la comunicación:
Porque sino nos sentimos incomprendidos, solos, y confusos.
Tiempo individual y tiempo compartido:
Es igual de importante el tiempo compartido del individual.
Porque sino, ¿de qué hablas?

 

Parece que las vacaciones han sido el problema del conflicto, pero la mayoría de las veces viene arrastrado de la historia de la pareja.

Lo suyo es pedir asesoramiento especializado antes de tomar decisiones y decidir a través de un proceso pausado y sosegado, poder decidir si iniciar un proceso de separación o divorcio o apostar por seguir construyendo juntos y solucionar la crisis de pareja.

Piensa que todo esto puede ser una oportunidad.
Las vacaciones pueden ser un periodo que nos sirva para crecer como pareja y arreglar aspectos que no funcionan.
Realizar este camino de mejora permite a la pareja crecer juntos y mejorar el bienestar.

Si las relaciones son buenas, al final de las vacaciones son mejores, pero, si son malas, los días de tiempo libre pasan factura y se acaba en separación.

 


 

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