¿Qué es el clítoris?

clítoris símbolo

Un regalo de la naturaleza para el placer femenino.

clítoris símbolo

Vulva (CC: BY-NC-ND)

Hace más de cien mil años, los Homo Sapiens ya campábamos por el mundo.

Teníamos parientes, más o menos  cercanos, y también compartíamos el mundo con otras especies animales que iban desde las similares (grandes mamíferos) hasta las más extrañas (aves, peces y reptiles).

Sin embargo, somos la Especie Elegida al menos en un detalle: nuestra hembra tiene clítoris.

Para entender la importancia de esto, baste saber que el clítoris es el único órgano en todo el cuerpo cuya función exclusiva es proporcionar placer, a su afortunada poseedora. Nada más. No es necesario para la reproducción, ni tampoco para avisarnos de algún peligro o daño a evitar. Ocho mil terminaciones nerviosas lo componen, y todo lo que hacen es dar gustito.

Ni siquiera es una recompensa exclusiva por aparearnos, porque podemos estimularlo perfectamente a solas,  o de modo independiente. O en compañía, pero sin necesidad alguna de que haya inseminación en el programa. Es un verdadero regalo de Mamá Naturaleza.

Sociedad. Una breve evolución, control del placer femenino.

En el reino natural, lo más habitual es que el sexo se circunscriba a una época y un ritual determinado. No es por masoquismo o falta de ganas, sino por economía de recursos. El sexo consume energía y tiempo, y nos expone a los peligros de la jungla mientras andamos distraídos en el jolgorio, por lo que una especie que se entregue con demasiada frecuencia y entusiasmo al mismo corre el riesgo de perecer de hambre o ser devorada.

A no ser, claro está, que sea capaz de organizarse en grupos donde todos cuidan de todos (sí, incluso de los afortunados que andan distraídos bajo las pieles) y cuya inteligencia y herramientas consiguen un excedente de comida capaz de liberar tiempo al saludable ejercicio de disfrutar de este “botón”.

Desafortunadamente, cuando la sociedad se vuelve compleja, llegan respuestas a temas como “¿Qué es el clítoris?” y empiezan a surgir los peores efectos secundarios de la civilización, el control sobre las personas invade incluso las alcobas, y el dominio masculino sobre la mujer convierte la liberadora herramienta del clítoris en un accesorio a controlar, cuando no erradicar.

Milenios de convenciones sociales, filosofía y religión convenciendo a las mujeres de que su placer es sucio y sospechoso, y de que sólo el placer masculino es necesario para seguir multiplicándonos, han colocado el placer femenino en el centro de la diana de los tiranos. En el caso más extremo, engendrando la aberración cultural de la ablación del clítoris como condición imprescindible para poder casar a las mujeres. Esto, en un mundo donde se niega toda carrera vital a la mujer que no sea el matrimonio, es una sentencia de muerte para su órgano del placer.

Redescubrimiento del clítoris y revolución sexual.

Aunque los griegos ya habían registrado por escrito tanto su existencia como su función desde el siglo II, hasta honrándolo con un verbo ( κλειτοριάζω – kleitoriázō ) que significaba “acariciarse el clítoris para procurarse placer” en una sola palabra, su “redescubrimiento” como herramienta liberadora para que la mujer pueda procurarse placer a voluntad no llegaría hasta la revolución sexual, el feminismo o con los estudios de Master y Johnson, ya en el siglo XX.

Lo novedoso no fue, pues, el conocimiento del órgano, sino la rotura de los tabúes que buscaban reprimir y controlar el placer femenino, cuando no lo ignoraban sin más.

De la naturaleza anatómica del clítoris hablaremos en un segundo artículo sobre “¿Qué es el clítoris?”. Si algunas pensabais que el clítoris era solamente esa cabecita que asoma justo en la unión de vuestros labios vaginales, preparaos para sorprendeos: hay mucho más que descubrir. Curiosamente, el descubrimiento de las zonas internas del mismo es muy reciente.

Anatomía del clítoris.

Anatomía del clítoris. ( fuente wiki cc – dominio público – Autor: Marnanel )

Si prefieres una visión más práctica también podéis encontrarla en nuestros talleres:

Puedes encontrar mucha más información de la mano de Betty Dodson y Carlin Ross.

Betty Dodson – The Internal Clitoris

 

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